11 de abril de 2019

EMTS: Soluciones técnicas para la minería del siglo XXI

Conversamos con Carlos Ahumada, Gerente EMTS & EO Chile, sobre Enaex Mining Technical Solutions, el nuevo servicio de Enaex que ofrece soluciones de optimización y mejora continua en la operación: “Queremos entregar un servicio integral de impacto transversal, con soluciones que cubran toda la cadena de valor de la industria minera, no solamente la tronadura”.

EMTS es un nuevo servicio de ingeniería para el proceso de voladura y operación minera, que surge de la unión de dos fuerzas: AT (Asistencia Técnica) de Enaex y GTS (Global Technical Solutions) de Davey Bickford, con el objetivo de dar un foco distinto a la asistencia técnica que entregamos a nuestros clientes, acorde con sus necesidades actuales.
“Hoy el mundo cambia constantemente y, con ello, las exigencias. El cliente cambió, está pensando un mundo mucho más holístico, más integral, en el que tienes que considerar muchísimas más variables. Ese es el desafío que hoy tenemos”, explica Carlos Ahumada. “Es importante que nos sientan como socios en su problemática”.
Es por ello que nace EMTS, servicio que cuenta con áreas operativas técnicas y también con un área multidisciplinaria que se encarga de desarrollar soluciones para las problemáticas particulares de cada faena. ¿Cómo lo harán?
“La gente que está en terreno, como técnicos operativos, líderes técnicos, jefes de fragmentación y otros van a identificar estas problemáticas y las van a llevar a este equipo multidisciplinario, compuesto por profesionales geotécnicos, metalúrgicos y mineros, entre otros. Este equipo va a transformar esa información en soluciones que serán implementadas en faena y monitoreadas”, detalla Carlos.
Una nueva mirada
Actualmente hay muchas operaciones unitarias en minería: perforación, tronadura, carguío, transporte, chancado, etc. “La tronadura per se es un proceso clave, entonces lo que buscamos es poder integrarnos hacia atrás, tomar mucho más en cuenta la perforación y la planificación, y ver cómo este concepto de tronadura que produce fragmentación impacta los procesos aguas abajo”, dice Carlos.
“Entonces como equipo EMTS no solamente nos vamos a preocupar de la fragmentación, sino también del daño al macizo rocoso, de las tasas de excavación de las palas, la tasa de transporte de los camiones, la tasa de proceso del chancado primario, del SAG. Queremos ayudar a los clientes a tener una visión más clara. Hay muchas cosas que no está en nuestras manos solucionar, pero desde el punto de vista de la tronadura hay mucho impacto aguas abajo, entonces esto se va a transformar en contribuciones positivas a los costos, a la productividad, y es ahí donde queremos posicionarnos”.
Esa mirada se sostiene sobre cuatro pilares: seguridad, excelencia, reportabilidad y disciplina en la ejecución. “Es excelencia operacional”, puntualiza Carlos. “Tiene un solo objetivo: trabajo bien hecho. Lo que tenemos que hacer es formalizar nuestros protocolos, hacer saber a nuestros clientes que vamos a trabajar con una formalidad y un governance de la información, una gestión del conocimiento que históricamente no ha sido bien tomada en la minería. La idea es poder capturar toda esa información contrato por contrato, y que realmente podamos hacer gestión del conocimiento, de manera de que cuando el cliente necesite algo nosotros seamos la referencia de ellos para darle respuesta”.
“En el siglo 20 la gente solamente operaba. Pero el siglo 21 te exige otras cosas, entonces lo higiénico es que seamos disciplinados, que tengamos estándares, formalización y obviamente es excelente si nos podemos apoyar de la tecnología. El sueño es que podamos tener información en línea”, indica.
Y ya hay dos casos en los que EMTS ha operado con excelentes resultados: Sierra Gorda y Pelambres. “El secreto de ambos es que pudimos trabajar en conjunto y una de las cosas importantes es hacerse cargo de cuáles son los dolores”, relata Carlos. “En Pelambres, el foco cambió de tener que fragmentar a cuidar el macizo rocoso; eso implicó desarrollar un nuevo modelo. Por su parte, Sierra Gorda es una mina muy especial, con muy bajas leyes; por lo mismo, están muy enfocados en los costos. Entonces, lo que trabajamos con ellos es cómo reducir el costo de tronadura, pero sin sacrificar otras cosas, como la calidad del trabajo o el volumen de producción”, explica. Y lo consiguieron: no sólo lograron una reducción del costo global mina de -22%, sino que aumentaron el volumen de producción. “Me parece que son benchmarking en Chile hoy en día”, finaliza.